Informe final - SUMANDO CONOCIMIENTOS


     Comencé escribiendo mi primer relato muy insegura, con miedo. Miedo a no saber que poner, no saber que escribir, no saber si estaba bien lo que yo sabía, con miedo.
     Sabía muy poco y eso me asustaba. ¿Cómo una estudiante del profesorado de Nivel Inicial, a tan poco de recibirse, conoce tan poco sobre los centros de primera infancia que no tengan un formato escolar?
     Al comenzar con la cursada me di cuenta que no estaba sola. Que la información que compartían mis compañeras no se las había brindado la institución, sino, que eran conocimientos que ellas poseían a partir de algunas experiencias.
     Lo único que yo conocía eran los CPI... y ahí me quedaba. Sabía muy poco sobre ellos, sobre algunas mínimas características. Y digo: SABÍA, porque ahora conozco, me informo y se dónde informarme. Sé que hay mucho más de lo que conocía.
     En mi visita al jardín Nueve Lunas (jardín vespertino), lo poco que sabía era que, se trataba de hijos de familias que estudian en el secundario nocturno; y la institución, para fomentar el seguimiento de los estudios proporcionan un jardín diurno con personal docente y pedagógico, en el que pueden asistir niños de 45 días a 5 años, con la única condición de que los padres cursen.
     En estos espacios, como bien nos comentaba la docente que estaba presente ese día, solo se realiza una planificación anual y otra de juego. De todas maneras, intentan que todo lo que se realice en el jardín sea bien libre y lúdico, no solo por el horario al que concurren (18:30hs a 20:30hs), sino porque la mayoría va al jardín durante el día y quieren que este sea un espacio distendido para los niños.
     Me pareció interesante, y es algo que no sabía, que en estos centros les dan de cenar tanto a los niños, como a las docentes. También es importante resaltar, como también nos comentaba la docente, que cada jardín vespertino cuenta con pequeñas características diferentes (en tema horarios, planificaciones, etc.). La docente que estuvo presente el día de nuestra visita, no va de lunes a viernes. En total son 3 docentes. Los días lunes, martes y viernes van al jardín 3 docentes, el resto de los días suelen ser dos. Los docentes de la sala deben ser recibidos, y no cuentan con auxiliar.
     El día de nuestra visita solo asistieron dos niños al jardín, por lo que al ingresar sentimos con mi compañera que no teníamos mucho por hacer, pero sucedió todo lo contrario. Disfrutamos mucho del momento compartido con los niños, los cuales nos recibieron con mucho cariño, se acercaban constantemente a nosotras y compartimos un momento muy agradable. Mientras jugábamos con ellos la docente nos iba contando todo acerca de este espacio, y nos respondía las dudas que nos iban surgiendo, que resultaron ser muchas más de lo que pensábamos.
Estamos tan acostumbrados a los centros educativos formales, que nos es difícil salir de lo convencional.
     Lamentablemente, estos nuevos conocimientos acerca de los centros de primera infancia, forman parte de mis últimos pasos dentro de la carrera, pero aún así, resultan muy valiosos. "Mejor tarde que nunca", ¿no?.
Me hubiese gustado, como mencione más de una vez, conocerlos antes, poder realizar algún taller de práctica en estos centros, hacer más visitas, etc.
     A partir de la experiencia enriquecedora que tuvimos en el EDDI de poder visitar uno de estos centros, aprendí mucho más y pude relacionar todo lo teórico, todo lo trabajado y estudiado, con la práctica.

Me llevo una experiencia muy valiosa y muchas ganas de seguir conociendo y aprendiendo cada vez más.

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